¿Cuando fue el boom bananero en Ecuador?
A partir de la década de 1950, el Ecuador nuevamente se insertó en el mercado internacional a través de la producción del banano bajo el gobierno de Galo Plaza Lasso. Conoce los factores internos y externos (causas y consecuencias) del auge bananero.
El significado del boom
bananero se lo expresa como aquel período comprendido entre 1950 y 1960 en
Ecuador, en el cual, el país se enriqueció a través de la producción, venta y
exportación del banano.
Causas del boom bananero
Como es
costumbre en Ecuador, sus bonanzas económicas están supeditadas a los designios del mercado internacional. Este caso no es diferente: El banano hasta entonces
mundialmente famoso de Centro América fue azotado por la plaga: “Mal de Panamá”, lo que obligó a grandes compañías a buscar el fruto en
otras partes del mundo debido a la alta demanda de Estados Unidos y Europa del producto a nivel
internacional. La suerte le llegó al Ecuador.
La United
Fruit y la Standart Fruit, empresas transnacionales norteamericanas se
establecieron en Ecuador, el primero para establecer sus plantaciones, y
el segundo para limitarse a vender el banano ecuatoriano en el extranjero. A
diferencia de otros países, el mercado del banano ecuatoriano se basó en
cultivos pequeños y medianos de propiedad de empresarios y campesinos nacionales,
por lo cual, las transnacionales mencionadas no lograron asentar sus monopolios
en el país.
Por otro lado, la larga
crisis producida por el fin del boom Cacaotero y el fin del modelo
agroexportador basado en un único producto habían provocado en que la producción
agrícola de la costa se diversificara con productos como el café, el arroz
y el mismo banano.
Posteriormente, el
gobierno de Galo Plaza Lasso recibió el asesoramiento de la United Fruit,
del FMI y del pensamiento cepalino sobre la Industrialización por
sustitución de importaciones (ISI) con lo cual facilitó el apoyo estatal a
través de la construcción de infraestructura adecuada, así como de créditos
con intereses favorables para el cultivo de esta fruta, especialmente en
El Oro y Santo Domingo. Sumado a esto, la mano de obra barata, abierta a
la explotación y la riqueza del suelo ecuatoriano fueron factores que
apoyaron el estallido de este boom económico.
Consecuencias
Para 1960, hasta la
actualidad, Ecuador es el principal proveedor de banano a nivel mundial.
A diferencia del boom
cacaotero, el dinero proveniente del banano logró cierta transformación en
el país. “En esos años del boom bananero, fue importante el aporte
del Estado como ente planificador y constructor de obras de infraestructura (…)
el Estado aumentó notablemente el gasto e inversión”
Otra de las consecuencias provocadas tanto por el boom bananero
como por el pensamiento cepalino, fue la creación de diversas empresas
públicas que suplían la escasa innovación y espíritu emprendedor de una
burguesía ecuatoriana que, como en toda su historia, ha carecido de innovación
y espíritu emprendedor.
Se creó, por ejemplo: la Junta de Planificación para diseñar estrategias,
la CENDES para promover y diseñar proyectos industirales, la Comisión Nacional
de Valores -actual Corporación Financiera Nacional-, la SECAP con la cual se
buscó capacitar la mano de obra; así como el INECEL “para establecer un gran
sistema eléctrico, a nivel nacional, necesario para el trabajo de las nuevas
industrias”. (Luna Tamayo, 2001, p.131).
Se crearon innumerables infraestructuras para garantizar el mercado interno, por ejemplo, la creación de la primera carretera asfaltada en la vía: Latacunga-Quevedo-Manta; proyectos ferroviarios y creación de puertos marítimos en Manta, Esmeraldas y Puerto Bolívar. y se consolidó la urbanización e industrialización de los principales focos económicos del país, Quito y Guayaquil, además, crecieron otras ciudades de mediana población como Santo Domingo, Esmeraldas, Machala y Quevedo.
Por tanto, la principal consecuencia del boom bananero, sumado al modelo
de Industrialización por Sustitución de Importaciones recomendado por la CEPAL,
provocaron el primer intento serio de industrialización del Ecuador,
aunque, “no articuló las crecientes demandas sociales y tampoco potenció un
desarrollo más autónomo” (Acosta, 2012, p. 139).
Otra de las consecuencias provocadas tanto por el boom bananero
como por el pensamiento cepalino, fue la creación de diversas empresas
públicas que suplían la escasa innovación y espíritu emprendedor de una
burguesía ecuatoriana que, como en toda su historia, ha carecido de innovación
y espíritu emprendedor.
Se creó, por ejemplo: la Junta de Planificación para diseñar estrategias,
la CENDES para promover y diseñar proyectos industirales, la Comisión Nacional
de Valores -actual Corporación Financiera Nacional-, la SECAP con la cual se
buscó capacitar la mano de obra; así como el INECEL “para establecer un gran
sistema eléctrico, a nivel nacional, necesario para el trabajo de las nuevas
industrias”. (Luna Tamayo, 2001, p.131).
Se crearon innumerables infraestructuras para garantizar el mercado
interno, por ejemplo, la creación de la primera carretera asfaltada en la vía:
Latacunga-Quevedo-Manta; proyectos ferroviarios y creación de puertos marítimos
en Manta, Esmeraldas y Puerto Bolívar. y se consolidó la urbanización e
industrialización de los principales focos económicos del país, Quito y
Guayaquil, además, crecieron otras ciudades de mediana población como Santo
Domingo, Esmeraldas, Machala y Quevedo
Monopolios bananeros
El Estado de desarrollo se vio frenado debido a la crisis del
banano iniciada en 1960. En esta década se recuperaron las plantaciones de
banano de Centro América; así mismo, aparecieron plagas en las plantaciones de
banano ecuatoriano.
Quebraron los pequeños productores cuyas plantaciones fueron compradas
por los grandes propietarios iniciando la estaba de la gran plantación en la
Costa ecuatoriana dando lugar a los grandes monopolios bananeros. Alberto
Acosta (2007), citando a Carlos Larrea (1991), establece que: “La United Fruit,
la Standard Fruit y la Exportadora bananera Noboa concentraban en 1964 más del
50% de las exportaciones de banano y el 90% estaba en manos de no más de 8
empresas” (p. 126).
El boom bananero, en teoría no ha llegado a su fin ya que hasta la
actualidad el Ecuador sigue siendo el principal exportador de banano
mundial, no obstante, su impacto económico fue opacado en 1972 con el tercer y
más importante boom económico del país: El boom petrolero.
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